La Huerta del Rey Moro, morfológicamente tiene especial singularidad ya que estamos hablando de una de las únicas huertas domésticas que han perdurado hasta nuestros días como vacío urbano en la densificada área urbana de San Luís-San Julián.

Este vacío situado entre las calles Enladrillada y Sol, ya fue okupado y reivindicado como espacio verde y de huertas para la ciudad a finales de la década de los 80 por el Colectivo Ecologista del Valle, que venían de una larga y fructífera lucha tras recuperar los hoy Jardines del Valle para los vecinos. Pero este intento no duró más de un año y este vacío quedó en el olvido.

Es en 2003 cuando de nuevo es descubierto este vacío urbano dentro del compacto barrio de San Julián. Pronto se movilizaron los vecinos, que veían el potencial de esta antigua huerta abandonada como espacio a recuperar para llenarlo de contenido y usos vecinales. Es en febrero de 2004 cuando se abre oficialmente la Huerta del Rey Moro.

La propiedad de este suelo siempre ha sido municipal, y su situación urbanística planteaba la creación de una zona verde, destinando parte de los 5000 m2 a viviendas protegidas. Esta ha sido una de las principales reivindicaciones de la Asociación de Amigos de la Huerta del Rey Moro “La Noria”. Reivindicaciones que han sido escuchadas en la Gerencia de Urbanismo, consiguiendo que hayan rehusado construir las viviendas que estaban destinadas para este espacio.

Desde que en 2004 abre sus puertas, este espacio ha estado siempre lleno de vida, siendo soporte de un gran número de actividades. Desde huertos para los vecinos, asambleas de los distintos colectivos involucrados y reuniones de vecinos, hasta jornadas ecológicas, juegos para niños, comidas familiares, celebración de cumpleaños de niños del barrio, cine de verano sobre las medianeras, …
Este vacío se ha convertido en uno de los espacios creativos más interesante de la ciudad. Por su concepción de vacío abandonado sobre el lleno entramado de la ciudad, el Huerto del Rey Moro se acerca a los atributos de un terrain vague, con su potencialidad intacta. La gestión de los colectivos y vecinos implicados siempre ha seguido el espíritu de que el antiguo solar abandonado nunca deje de ser un VACÍO soporte de acciones cotidianas creativas. Acciones como un cine de verano que se proyecta sobre medianeras, generar un pequeño parque acuático para niños en verano con la mínima instalación de unas piscinas,… Todas estas acciones han modificado las dinámicas sociales de su entorno, a partir de intervenciones de mínimos recursos materiales.

La Huerta del Rey Moro no solo son huertos urbanos, sino que se ha convertido en un lugar común para los vecinos de la zona.

Fuentes
Iban Díaz, Geógrafo.

Bibliografía y recursos de internet
AAVV. El Gran Pollo de la Alameda. Consejo de Redacción del Gran Pollo de la Alameda, Sevilla, julio 2006.
www.elgranpollodelaalameda.net
www.huertodelreymoro.es

Fotografías: www.htca.us.es ; www.huertodelreymoro.es